Operativo militar en la zona de Xalalá

Por Santiago Boton – Ixcán, 31 de octubre de 2006

Elementos de las fuerzas armadas incursionarán en los próximos días en la comunidad Las Margaritas Copón, en busca de dos empleados del Instituto Nacional de Electrificación (INDE), denunciados como desaparecidos, informó Sonni Alvarado, auxiliar de la fiscalía del Ministerio Público. Comunitarios rechazan los señalamientos, porque comprueban que nunca vieron a trabajadores del Inde en sus comunidades. Contrato laboral de los supuestos desaparecidos adjunto a la denuncia en el MP, da cuenta que realizaban trabajo de inteligencia.

El supuesto hecho delictivo que motiva el operativo
La orden de allanamiento que coordina el Juzgado de Paz de la localidad, obedece a una denuncia interpuesta por Maritza Velásquez, conviviente de Manuel Ardón, uno de los supuestos desaparecidos desde el pasado veintidós de este mes, cuando realizaba junto con otras tres personas, un diagnóstico comunitario para el proyecto hidroeléctrico Xalalá, dijo Alvarado.

Información del testigo de la denunciante, Felipe Suc, detalla en la denuncia, que en esa fecha pasaban en la comunidad Las Margaritas Copón, cuando un grupo de comunitarios supuestamente dirigidos por Jesús Poob, intentó agredirlos físicamente y durante la huída desaparecieron Pablo Choc y Ardón.

Según el auxiliar fiscal del MP, a la fecha ignora si dichos empleados están aprehendidos, desaparecidos o se encuentran estables en algún lugar. Existe un recurso de exhibición personal para encontrarlos, pero la inaccesibilidad del lugar no ha permitido ejecutarlo, dijo.

El departamento jurídico de la oficina de proyectos hidroeléctricos del Inde, se sumó como querellantes adhesivo y solicitó que el perímetro de la comunidad sea rastreado con elementos del resguardo militar de Playa Grande, la zona militar de Cobán, Alta Verapaz y de la Policía Nacional Civil, afirmó Alvarado.

Consultado al ingeniero Antonio Dávila, responsable de la oficina de proyectos hidroeléctricos del Inde, acerca del operativo combinado, se limitó a decir “lamentablemente yo no estoy en Ixcán para darle esa información”.

Señalamiento que se contradice con el testimonio de comuneros
Jesús Poob señalado como un supuesto responsable en la denuncia, junto a otros testigos voluntariamente llegaron a declarar ante el MP, el pasado veintisiete de este mes, en la que mostraron inocencia y el desconocimiento del acto que se les acusa.

Al respecto un vecino de la comunidad El Nazareno (cercano a Xalalá), dijo que el pasado veintiuno de este mes, a eso de las dieciséis horas buscaba leña a orillas de un camino, cuando cuatro hombres salieron de la selva; uno de ellos preguntó cuál era el canino que los conducía a Xalalá. Sin intercambiar más palabras, el leñador les indicó la ruta y los individuos prosiguieron la marcha.

Media hora después, los hombres llegaron a la comunidad de Xalalá, en donde fueron vistos únicamente por las mujeres de la localidad, cuando caminaban en la pista de aterrizaje rumbo a la comunidad Campamento Xalalá, que quedaba a unos treinta minutos.

Cuando llegaron al Campamento Xalalá, uno de los integrantes de la comitiva, preguntó por el vecino Alejandro Poou Che. Al encontrarlo, dos de ellos le pidieron posada.

Mientras que los otros dos, se alojaron en la casa del señor Salomón Saguí.

Según Poou, accedió a darles posada porque conoce a uno de ellos llamado Pablo Choc, ya que años anteriores vivió en la comunidad Saacté II, de donde es originario dicho individuo.

En horas de la noche, Poou les brindó cena, mientras entablaban una plática, en la que el señor Choc aseguró que buscaban una plaza de maestro de educación primaria en alguna escuela de autogestión, para el próximo año “usted sabe muy bien que yo soy maestro”, dijo.

Mientras que los otros dos que se alojaron en la casa de Saquí, allí permanecieron solitarios por algunas horas ya que la familia asistió a un culto religioso al otro lado del río Chixoy.

Al regreso, la familia Saguí les ofreció Cena, en donde también entablaron una plática. Uno de los individuos que dijo llamarse Felipe Suc, con señales de temor confesó que trabajan para el Inde, en el tema de sensibilización hacia los pobladores para que no teman a la construcción de la represa.

Al finalizar la conversación, Suc le dijo a Saguí “de repente la gente va a saber que estamos trabajando para el Inde y tal ves nos van a matar… aquí te dejo el número de teléfono de mi casa”, al momento que le entregó un pedazo de hoja de cuaderno con el número de teléfono de su jefe inmediato Pablo Arturo Moreno (54804200) y la suya que es el 53802741.

El temor se adueñó de Saguí, pero decidió quedarse callado, sin informarles a sus vecinos, ni a otras gentes.

El domingo veintidós del mismo mes, a eso de las ocho horas, los cuatro individuos se retiraron de la comunidad, diciendo que desconocían el camino hacia Las Margaritas Copón. Entonces el anfitrión Poou, los encamino hacia un cerro muy cercano a la comunidad mencionada.

Ya en el canino, uno de los cuatro hombres sacó un dispositivo que Poou lo describe como un teléfono celular. Supuestamente con la ayuda del aparato los individuos dieron con un tuvo de cemento nunca antes visto por los comunitarios “lo limpiaron y leyeron los números que tenía escrito”, declara Poou.

En esa mañana de domingo, Jesús Poob, de la comunidad Las Margaritas Copón, se disponía ir a la iglesia católica, cuando de repente vio pasar frente a su casa a cuatro hombres; uno de ellos fue reconocido por su hijo Federico Poob, ya que años anteriores estudiaron juntos en el Colegio Don Bosco en Tzacanija, San Pedro Carchá, Alta Verapaz.

Él era Pedro Che Chamán e inmediatamente le dijo al muchacho “aquí vivís pues vos… vos te mandó saludo una muchacha”, y soltó en carcajada.

Posteriormente, Che preguntó si en la comunidad había una tienda, el papá y el muchacho que también estaba por ir a la iglesia, los acompañaron al centro de la localidad, pero al llegar cerca de una tienda los individuos ya no quisieron comprar.

Entonces entablaron una plática de amistad a un costado de unas de las porterías de un campo de fut bol. El señor Poob les preguntó en que trabajaban, Felipe Suc, respondió que buscaban plaza de maestro para el próximo año; pero mientras platicaban dos de los individuos siguieron de largo, abandonando la comunidad.

Después de aproximadamente cinco minutos de conversación los Poobs, se fueron a la iglesia y los otros dos individuos que se habían quedado, se retiraron sin que tuvieran conversación con otros vecinos.

¿Trabajo de inteligencia?
Diversas entrevistas confidenciales sostenida con los comunitarios, indican que nunca ha habido acto de violencia y desconocen que hayan tenido la visita de empleados del Inde; excepto de los cuatro individuos que en todo momento dijeron buscar trabajo de maestro.
El alcalde municipal Marcos Ramírez, también dijo desconocer el hecho, asegurando que el Inde no le ha informado acerca de la presencia de su equipo en el área. Contrario a otras instituciones estatales y sociales, que al ingresar a trabajar en el municipio, presentan a sus empleados en la reunión del Consejo Municipal de Desarrollo (COMUDE).

Mientras que el contrato de trabajo de los supuestos desaparecidos adjunto al archivo de la denuncia en el MP, comprueban que las cuatro personas fueron contratados por el Inde, para efectuar un diagnostico en donde tenían que identificar a los principales líderes comunitarios (nombre, edad, idioma, escolaridad, lugar de trabajo, relaciones personales…); la identificación de las organizaciones sociales que trabajan directamente en las comunidades (nombre, coordinador, grupo objetivo, fuente de financiamiento…), la identificación de la actitud de la gente, para evaluar el peligro que pueda significar.

Entre otra de las tareas, está la conformación de comités a que se pronuncien a favor de la represa (Xalalá), en un plazo no mayor de cuatro meses a partir de septiembre a diciembre 2006.

Asimismo, les corresponde geoposicionar el área para identificar a las comunidades que podrían ser inundadas por la represa Xalalá.

Ante el secreto en el manejo de esta información por parte del Inde y los falsos señalamientos contenidos en la denuncia, los comunitarios han concluido que el acontecimiento se trata de un montaje para justificar una intimidación a través de la incursión de las fuerzas armadas en sus comunidades.

Dado el rechazo de los comunitarios de permitir el ingreso de personeros a efectuar labores relacionadas a los estudios del proyecto hidroeléctrico, los del Inde aprovecharían la presencia militar para obtener las coordenadas de cada una de las aldeas ubicadas en el área de influencia directa.

Los habitantes sostienen la hipótesis ya que el veintisiete por la mañana, les informaron que uno de los supuestos desaparecidos Pablo Choc, se encuentra paseando tranquilamente en la comunidad Saquixpec, de la Zona Reyna, Uspantán, El Quiché.

El temor que ahora tienen, es que en la operación militar “vayan a traer a estos dos individuos y los dejen amarrado un día antes en la montaña, para montar una escena del crimen”, dicen los comunitarios.

Antecedente
El pasado veintiuno de agosto, fuerzas combinadas incursionaron en la comunidad Ixtahuacán Chiquito, supuestamente en busca de 2.5 toneladas de armamento de la ex guerrilla. La llegada de los efectivos, revivió en los comunitarios el terror de la guerra interna, cuyo saldo de la incursión fue que unas treinta familias se refugiaron temporalmente en territorio mexicano.

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