Partidos oficiales no han logrado reelección

En la actual era democrática de Guatemala hay una constante que no ha fallado en 25 años: ningún partido político en el gobierno ha alcanzado que su candidato sea electo para el período siguiente: de hecho, para ninguno más: así lo evidencian los procesos de 1990, 1999, 2003, 2007 y 2011, aunque en este último fue porque la candidata tuvo un impedimento legal.

Los gobiernos han intentado las mismas argucias: acarreo de personas, búsqueda de apoyo de alcaldes a cambio de recursos y proyectos, programas clientelares y sobre todo la promoción de obras gubernamentales a favor del aspirante, pese a que por ley está prohibido.

Voto de castigo

De acuerdo a analistas consultados la explicación para este fracaso recurrente es sencilla: los problemas del país son  tantos y tan diversos que ningún mandatario logra darles solución, pues son procesos de largo plazo. “Los Gobiernos tratan de aliviar esos problemas, pero cada cuatro años la población va a las urnas a votar en contra del Gobierno al cual ven como incapaz y desgastado. Se trata de una muerte anunciada, pues no se van a reelegir mientras no entren de lleno a los problemas estructurales. La suerte del Partido Patriota (PP),  no será distinta”, augura el politólogo José Dávila.

“Los gobiernos generan mucha expectativa pero ninguno puede cumplirla. Hay variables como la incompetencia, la corrupción y la falta de recursos,  que hacen que el ciudadano vaya a las urnas a emitir el voto de castigo”, asegura el politólogo Ricardo Saenz de Tejada.

De acuerdo a Carmen Ortiz, el electorado, poco educado e incluso analfabeto, reponde ante la desesperación de no ver una solución a sus problemas, de forma “reactiva, inmediata y poco reflexiva.

DESCARGA- Vea el PDF de los partidos oficiales que han intentado la reelección.

Por otra parte, la oposición hace un papel oportunista pues lanza un discurso populista que ataca las debilidades del partido en el poder, aunque después repita el fracaso.

Sueño inconcluso

El primer oficialista en intentar la continuidad   fue Alfonso Cabrera, quien se postuló por la Democracia Cristiana (DC), en la elección presidencial de 1990, en el gobierno  de Vinicio Cerezo. Quedó relegado en un tercer lugar con un 17.49 por ciento de los votos, por debajo de Jorge Carpio  y de Jorge Serrano Elías. El gobierno de este último no tuvo continuidad, debido all autogolpe de Estado del 25 de mayo de 1993, que rompió la institucionalidad.

En la elección presidencial de 1995 ganó  Álvaro Arzú,  candidato del Partido de Avanzada Nacional (PAN), el cual intentó en 1999 buscar la reelección a través de  Óscar Berger quien fue derrotado, en segunda vuelta, por Alfonso Portillo Cabrera del Frente Republicano Guatemalteco (FRG). Berger fue el único candidato de gobierno que logró llegar a un balotaje, pero la diferencia de votos,  en segunda vuelta fue la más amplia de la historia reciente. Portillo obtuvo 47.72 por ciento de los votos válidos  y Berger quedó con una diferencia de 17.4 por ciento.

Seguro de ganar

Para la elección del 9 de noviembre de 2003, el entonces oficialista FRG apostó por su eterno candidato, Efraín Ríos Montt, quien quedó relegado a un tercer lugar con el 19.31 por ciento de los votos válidos.

Esta  elección es ganada por Óscar Berger con la coalición denominada Gran Alianza Nacional frente a  Álvaro Colom de la Unidad Nacional de la Esperanza (Une).

El 9 de septiembre de 2007 el candidato oficialista es  Alejandro Giammatei,  quien queda en tercer lugar con un 17.23 por ciento de los votos. Álvaro Colom se queda con la presidencia, en tanto que Otto Pérez Molina, queda en segundo puesto.

Para las elecciones de 2011 se perfila la candidatura de Sandra Torres, quien comenzó el período como esposa de Colom. Bajo esa relación y con el pretexto de no ser funcionaria pública organizó los programas sociales que brindan bonos, bolsas de víveres y comedores a bajo precio. Para evadir una prohibición constitucional se divorcia de Colom.

Por segunda vez en la era democrática, no hay candidato oficialista: la primera vez fue cuando Ramiro de León Carpio terminó el período de Jorge Serrano; esta vez fue porque la Corte de Constitucionalidad (CC), prohibe la inscripción de Sandra Torres, a pesar de su divorcio.  La Constitución prohibe que parientes en primer grado  de afinidad de un mandatario se postulen.

A todo esto, hay un nuevo precandidato oficialista,  Alejandro Sinibaldi, quien en su discurso de lanzamiento dijo que el presidente lo apoya en su búsqueda del sueño que tantos partidos han acariciado y perdido.

Óscar Berger

De alcalde a  candidato

Óscar Berger Perdomo, fungió como alcalde capitalino del 15 de enero de 1996 al 30 de junio de 1999. El funcionario había llegado a la alcaldía por el Partido de Avanzada Nacional (PAN). El candidato oficial perdió la elección presidencial frente a Alfonso Portillo Cabrera, del Frente Republicano Guatemalteco. Berger logró disputar la silla presidencial en balotaje, pero Portillo lo superó en  17 puntos. Cuatro años después llegó a la presidencia, con la Gana.

E. Ríos Montt, FRG

No logró apoyo

Aunque al ex jefe de Gobierno de facto en 1982, José Efraín Ríos Montt, ya se le había negado su participación en un proceso electoral en 1990, el militar retirado logró, gracias a una Corte de Constitucionalidad afín  al oficialismo, logró su inscripción el 31 de julio de 2003.

Una semana antes Ríos organizó una  masiva y violenta manifestación en la  capital. La movilización  es  recordada como Jueves Negro.Aunque participó como candidato quedó en tercer lugar.

Alejandro Giammatei, Gran Alianza Nacional

Quedó en tercer lugar de elecciones

El exdirector de Presidios, Alejandro Giammattei, fue presentado el 3 de enero de 2007 como  precandidato presidencial de la Gran Alianza Nacional (GANA). La decisión fue tomada por el Comité Ejecutivo, después de reunirse en Casa Presidencial. El ex funcionario presentó su renuncia al Sistema Penitenciario para poder correr por la presidencia.

Giammattei no alcanzó ni siquiera el balotaje y quedó relegado a un tercer lugar.

Sandra Torres, Unidad Nacional de la Esperanza

Se divorció para “casarse con el pueblo”

El 8 de marzo de 2011, Sandra Torres, ahora ex esposa del ex presidente Álvaro Colom (2008-2012), confirmó que sería la candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), partido que gobernaba.

El anuncio realizado por la ex primera dama creo todo un debate legal respecto a su candidatura, dado la expresa prohibición constitucional que impide que familiares en primer grado  de un jefe de Estado  puedan postularse.

En una maniobra legal para intentar evadir tal exclusión, Torres se divorció de Colom e incluso acudió a una vista pública en la Corte de Constitucionalidad, ente que ratificó el impedimento.

Alejandro Sinibaldi, Partido Patriota

Proclamado precandidato

El domingo 21 de septiembre el Partido Patriota (PP), realizó su asamblea general. En la actividad, realizada en la Plaza de la Constitución, se proclamó al ex ministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi, como el candidato oficialista de cara al proceso electoral que se celebrará en septiembre del año próximo.

Tras varios días de análisis los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), decidieron, el jueves pasado,  suspender por segunda vez al partido de Gobierno. La sanción esta vez es por seis meses. De acuerdo al análisis del órgano electoral el PP incurrió en campaña  anticipada.

Además se dejó en suspenso la inscripción de la vicepresidente Roxana Baldetti como secretaría general de esa agrupación. “Lo que hubo fue una desfachatez y un desafío al órgano electoral, pero lo visto el domingo no tiene precedentes, fue un mitin en plena Plaza de la Constitución con el Gabinete en pleno”, criticó el politólogo Ricardo Saenz.

Intentos  fallidos

Mismas estrategias

Utilización de los recursos del Estado para hacer propaganda política, entrega de dádivas para canjear votos, son estrategias electoreras utilizadas por los partidos de Gobierno, aseguró  Carmen Ortiz, coordinadora del Programa de Opinión Pública de la Universidad Rafael Landívar.La analista indica que todos los partidos oficiales lo han hecho y el Partido Patriota no es la excepción.

Ve diferencias

El politólogo Ricardo Saenz, asegura que aunque en cada proceso electoral el oficialismo dispone de recursos públicos, cada proceso tiene su propia caracterización que finalmente es decisiva. “En 1990, con la no inscripción de Efraín Ríos Montt, que Alfonso Cabrera —el candidato oficial de la Democracia Cristiana— bloqueó, esos votos se potencializaron a favor de Jorge Serrano, con la ayuda de Vinicio Cerezo. En 1999 la variable clave fue la campaña permanente que hizo Alfonso Portillo y la encarnación de un discurso anti oligárquico. En 2003 otra vez la variable es Ríos Montt, pues se hace una ampla coalición para evitar que se quede en el poder. En 2011 se bloquea la candidatura de Sandra Torres y se crea una distorsión de las preferencias de los electores”.

POR JUAN MANUEL CASTILLO ZAMORA /
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