Se les pide a accionistas de Hudbay Minerals que hagan donación con sus dividendos

Hoy por la mañana en la junta general de accionistas de Hudbay Minerals, se ha solicitado a los accionistas que donen sus dividendos para pagar los honorarios legales para Angélica Choc y German Chub, quienes acusan a Hudbay de actos de violencia de parte del equipo de seguridad de la mina El Estor en Guatemala. Los asistentes pasaron el sombrero para recaudar fondos para pagar los gastos de los juicios criminales que se llevan a cabo en las cortes Guatemaltecas contra miembros del equipo de seguridad de Hudbay Minerals, quienes son acusados de lesionar de bala a German Chub y del asesinato de Adolfo Ich Chaman, esposo de Angélica Choc. Angélica Choc y German Chub son los demandantes en este caso que lleva más de seis años en las cortes de Guatemala, y que ha resultado en un gasto astronómico.

Rachel Warden, representante de KAIROS, se presentó antes los accionistas y dijo: “Los hechos de los casos de Angélica y German son notorios en Canadá e internacionalmente a través de la publicidad que se le ha dado a la situación, incluyendo un artículo reciente en el New York Times. Pero lo que ha recibido menos atención es el costoso proceso jurídico que se lleva a cabo en Guatemala y simultáneamente en Canadá. Estos procesos se han prolongado por seis años, y todavía no se ve la justicia. Las víctimas han tenido que viajar largas distancias desde sus comunidades para comparecer ante la corte, y en varias ocasiones, el proceso jurídico se ha cancelado o pospuesto, obligando a las víctimas a soportar las dificultades y a pagar sus propios gastos de transporte. Y sin hablar de los gastos judiciales. El juicio en Guatemala ha sido caracterizado por incompetencia, ineficiencias y racismo, y las víctimas son quienes pagan.”

A Hudbay Minerals también lo están juzgando en las cortes de Canadá en casos que sientan precedentes, la primera vez que una compañía canadiense ha enfrentado un caso en una corte canadiense por crímenes cometidos en otros países. Las y los 11 demandantes son miembros de la comunidad indígena Maya Q’eqchi’ en El Estor, Guatemala, y son todas y todos victimas de represión (incluyendo asesinato, un balazo que paralizo a un joven, y las violaciones en grupo de 11 mujeres) de la cual se le acusa a Hudbay Minerals y a su subsidiaria CGN, en relación con la mina de cobre Fénix. Hudbay Minerals descartó estas acusaciones en su reporte anual del 2015 diciendo que “todos las acusaciones con respecto a la mina Fénix no tienen merito”

Cuando pasó el sombrero, a Maggie Helwig, una sacerdote anglicana, se la sacaron físicamente del edificio. Ningún accionista donó dinero. Kate Klein, representante de la Red contra la minería injusta (MISN por sus siglos en ingles) manifestó que “ninguno de los accionistas ni siquiera quiso tocar el sombrero, ninguno me miró a los ojos. Actuaban como si yo intentaba darles basura”. Merle Davis, otra representante de MISN también fue expulsada del edificio y comentó: “No es casualidad que haya sido expulsada por intentar grabar en vídeo al Director Ejecutivo Allan Hair y su respuesta evasiva a un accionista que preguntaba si Hudbay se responsabilizaría de sus crímenes. Esta compañía es alérgica a la responsabilidad en cada momento”.

Hudbay Minerals es una compañía basada en Toronto con minas marcadas por violencia, conflictos, y daños al medio ambiente en todas las Américas. Han enfrentado oposición fuerte y resistencia por parte de las comunidades locales a cada una de sus minas. Hudbay demandó a la comunidad indígena de Mathias Colomb Cree Nation, que es afectada por las minas Lalor Lake y Reed Lake en Manitoba, Canadá, por resistir las actividades mineras de Hudbay y por defender sus derechos ancestrales de vivir en su territorio y de proteger el agua. Grupos civiles e indígenas se han opuesto a la mina de Rosemont en Arizona, incluyendo a la tribu Hopi y la nación indígena Tohono O’odha, los ayuntamientos de Pima County y Santa Cruz, los pueblos de Oro Valley, Marana, Sahuarita, y Patagonia, el comité coordinador de Green Valley y la ciudad de Tucson. En marzo, Hudbay fue forzada a poner este proyecto en suspenso. Los Ayllu de Uchuccarco, un grupo indígena peruano, también ha criticado a Hudbay por no cumplir sus promesas y por contaminar los ecosistemas de los ríos en el territorio tradicional Ayllu cerca de la mina a cielo abierto llamada Constancia. En enero del año en curso, miles de personas de otras comunidades cerca de la mina de cobre Constancia se manifestaron por 72 horas justo afuera de la entrada a la mina.

Sydney Lang, miembro de MISN comento, “los accionistas de Hudbay se benefician directamente de las practicas violentas de esta compañía. Creemos que es justo que estos accionistas compartan sus ganancias con personas que han sido afectadas de forma negativa por las minas de Hudbay”.

La Red contra la Minería Injusta (MISN) es un grupo de voluntarias y voluntarios basado en Toronto que colabora estrechamente con comunidades afectadas por la industria extractiva canadiense en todo el mundo con objeto de apoyar la autodeterminación de las comunidades, sensibilizar a la población canadiense, y responsabilizar a las empresas. http://www.mininginjustice.org

http://www.albedrio.org/htm/otrosdocs/comunicados/rcmi-001.html

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