Caso Sepur Zarco: Piden resarcimiento integral para víctimas y comunidades

por Diario La Hora mar 2, 2016

Un tribunal ordenó que un subteniente retirado del Ejército y un exparamilitar paguen un total equivalente a más de un millón de dólares a las víctimas de violaciones masivas como resarcimiento por los crímenes cometidos.

El exsubteniente Esteelmer Reyes Girón deberá unos 65 mil dólares y el exparamilitar Heriberto Valdez Asij a pagar unos 32 mil 500 a cada una de las 11 víctimas que participaron en el juicio.

El Tribunal condenó el viernes a Reyes a 120 años de prisión por los delitos contra los deberes de humanidad incluida la esclavitud sexual y doméstica de por lo menos 15 mujeres, así como el asesinato de una mujer y sus dos pequeñas hijas durante la guerra interna en Guatemala (1960-1996).

También condenó a Valdez a cumplir 240 años de prisión por los delitos contra los deberes de humanidad incluida la esclavitud sexual y doméstica de por lo menos 15 mujeres y la desaparición forzada de siete hombres, esposos de algunas de las mujeres violadas.

Durante la audiencia las abogadas querellantes del proceso dijeron que tras los vejámenes las mujeres que sobrevivieron y huyeron en condiciones deplorables por lo que era justo resarcir el daño psicosocial, emocional y físico recibido.

Las mujeres también solicitaron que se continúe con la búsqueda de sus esposos desaparecidos. Y que para que no se repitan los hechos la sentencia se traduzca a los 24 idiomas indígenas hablados en el país.

Asimismo, pidieron que se gestionen proyectos de vivienda y que haya un centro de salud cercano a la comunidad, entre otros, a lo cual el tribunal accedió.

La defensa de los acusados dijo que estos no contaban con los recursos para pagar el resarcimiento solicitado.

El juicio fue considerado “histórico” por organizaciones de Derechos Humanos por ser el primero en el que un tribunal local juzga y condena a acusados de delitos sexuales durante una guerra.

Se escucharon los relatos de los vejámenes por el que 15 mujeres tuvieron que pasar durante seis meses en el destacamento militar Sepur Zarco, ubicado en el norte del país entre los años 1982 y 1983.

Tras la incursión del Ejército en la comunidad, los soldados se llevaron a varios hombres desapareciéndolos, cuando las mujeres llegaron al destacamento militar a reclamar por el paradero de sus esposos fueron violadas y luego obligadas a cocinar y a lavar la ropa de los soldados.

En la sentencia la jueza Yassmín Barrios dijo que el tribunal creía en el testimonio de las mujeres y que el trato recibido por estas fue “cruel e infame” y que había sido peor a que aún animal.

http://lahora.gt/caso-sepur-zarco-piden-resarcimiento-integral-para-victimas-y-comunidades/

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ONU felicita a Guatemala por procesamiento de once militares

Ginebra / EFE

19 de Enero de 2016 a las 14:34h

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos felicitó hoy a Guatemala por el procesamiento de once militares acusados de asesinar a al menos 558 indígenas que desaparecieron durante el conflicto interno en el país.

Una jueza de Guatemala resolvió ayer procesar a once de los catorce militares retirados acusados de participar de forma “sistemática”  en delitos y matanzas que se pueden considerar “crímenes de guerra”, así como en violaciones múltiples a mujeres y menores de edad durante la década de los 80.

Este caso es conocido como Creompaz debido a que los restos fueron localizados en el Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Mantenimiento de Paz  (Creompaz), en la antigua Zona Militar 21 de Cobán en Alta Verapaz.

El Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU acogió la decisión de la jueza y la consideró como un “paso importante”  para esclarecer la verdad y garantizar la justicia en Guatemala.

La portavoz del Alto Comisionado Ravina Shamdasani señaló en rueda de prensa la importancia de este enjuiciamiento, puesto que se trata de “la primera vez – en Guatemala – que una cadena de mando envuelta en un crimen como este es identificada, desde los instigadores hasta los perpetradores”.

http://www.prensalibre.com/guatemala/justicia/onu-felicita-a-guatemala-por-procesamiento-de-once-militares

Callejas y Gordillo, capturados junto a Lucas García

El hermano del expresidente Romeo Lucas García, Benedicto Lucas García, fue capturado por su supuesta participación en delitos de desaparición forzada y deberes contra la humanidad, cometidos entre 1981 y 1988. Además, las autoridades detuvieron a Manuel Antonio Callejas Callejas y Francisco Luis Gordillo Martínez, y otros diez militares más, también señalados por violaciones a derechos humanos.

POR REDACCIÓN LA HORA
lahora@lahora.com.gt

La Fiscalía de Derechos Humanos indicó que los allanamientos se realizaron en la ciudad capital y Alta Verapaz.

Al cierre de esta nota, el MP indicó que ya se habían capturado a 13 personas por esos delitos. Ellos son Ismael Segura Abularach, Pablo Roberto Saucedo Mérida, César Augusto Ruiz Morales, Juan Ovalle Salazar, José Antonio Vásquez.

También Manuel Antonio Callejas Callejas, Gustavo Alonzo Rosales García, Hugo Ramiro Zaldaña Rojas, Francisco Luis Gordillo Martínez.

Otros detenidos son Carlos Humberto Rodríguez López, Edilberto Letona Linares y Edgar Rolando Hernández Méndez.

Las órdenes de aprehensión fueron autorizadas por el Juzgado de Mayor Riesgo A.

JEFE DEL ESTADO MAYOR

Benedicto Lucas García es hermano del expresidente Fernando Romeo Lucas García y fue jefe del Estado Mayor del Ejército, cargo que desempeñó de 1978 a 1982.

De acuerdo con la entidad Trial, durante esa época supuestamente planeó y ordenó una estrategia masiva estatal contra la población civil, en la que la mayoría de las víctimas fue población de origen maya.

OTROS SEÑALADOS

A Callejas Callejas se le señala de dirigir la estructura conocida como La Cofradía, de acuerdo con el informe Poderes Oscuros, escrito por Susan C. Peacock y Adriana Beltrán, con el respaldo de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).

La Cofradía “es una camarilla de oficiales de inteligencia militar, tanto en ejercicio como retirados, y una especie de fraternidad interna del ejército”, señala el escrito.

“En la década de los setenta, Callejas trabajó como subdirector de la Sección de Operaciones (G-3), y como segundo comandante de la Policía Militar Ambulante y de la Base Militar en Cobán. Bajo la dictadura de Lucas García a principios de la década de los ochenta, Callejas fungió como director de la Sección de Inteligencia (G-2)”, señala Poderes Ocultos.

Por otro lado, Gordillo Martínez fue parte de la junta militar que tomó el poder a través de un golpe de Estado, junto al general Efraín Ríos Montt y el general Horacio Egberto Maldonado Schaad.

Entonces se suspendió la Constitución y se constituyeron tribunales secretos, y grupos de derechos humanos les señalaron de iniciar un persecución contra opositores políticos e ideológicos que habrían llevado a la desaparición forzada de activistas, sindicalistas, religiosos y otros críticos del régimen.

Callejas y Gordillo, capturados junto a Lucas García

La búsqueda de los desaparecidos en las montañas de Guerrero

Por E. EDUARDO CASTILLO
IGUALA / Agencia AP

La primera vez que hombres y mujeres salieron a excavar en busca de sus familiares desaparecidos, no sabían cómo hacerlo. El líder de la expedición les dijo que buscaran tonos de color distintos en el terreno, evidencia de que la tierra fue removida. Les pidieron identificar alguna depresión en el suelo. Eso podría señalar una fosa clandestina.

Se encaminaron a las montañas con palas y picos y se detuvieron en un campo donde un hombre les dijo que, a veces, olía mal. En un terreno lleno de yerbas, arbustos espinosos y salpicado de flores amarillas y moradas, comenzaron a excavar. Diez centímetros, 20, 40, 60 y entonces pararon: entre la tierra apareció un hueso.

Mujeres y hombres lloraron, algunas rezaron, y luego siguieron la búsqueda en el terreno hasta que encontraron seis fosas.

“Sabíamos que íbamos a buscar gente enterrada, pero nunca nos imaginamos qué es lo que íbamos a encontrar”, dijo Mario Vergara, quien busca a su hermano desaparecido el cinco julio de 2012 en la localidad cercana de Huitzuco. “Lo que vimos nos quebró”.

Las expediciones comenzaron poco después de que 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa fueran detenidos por la policía en Iguala el 26 de septiembre de 2014 y nunca más se volviera a saber de ellos.

En medio del escándalo desatado por los estudiantes y deseosos de encontrar a sus propios desaparecidos, cientos de familiares hicieron a un lado su miedo y el silencio y por primera vez denunciaron los secuestros de sus seres queridos, que se sumaron a la lista de casi 26 mil desaparecidos en todo México.

Cerca de 30 personas se reunieron por primera vez en noviembre de 2014 en el sótano de la iglesia San Gerardo, donde cada familia contó una historia peor que la otra sobre cómo sus seres queridos salieron a trabajar y nunca más volvieron, cómo hombres armados llegaron y se los llevaron de sus casas, o cómo fueron detenidos en un retén policial y ya no volvieron a saber de ellos.

Dieron muestras de ADN y decidieron buscar en las montañas de Iguala a sus hijos e hijas, esposos y parientes, conocidos como “Los Otros Desaparecidos”. Sigue leyendo

Personas desaparecidas y sus familias: un desafío para el Estado de Guatemala

2015-9-2 el Periodico, Andrés Alexander Kruesi, Jefe de la misión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Guatemala

Solo respondiendo con eficacia se podrá dignificar a miles de familias de personas desaparecidas en el país.

Durante la campaña electoral que está a punto de concluir es notorio que las personas desaparecidas y sus familias apenas han sido mencionadas entre las preocupaciones manifestadas por las distintas formaciones políticas pese a que, según cifras públicas, más de 42 mil personas siguen desaparecidas, y sus familias sumidas en un profundo sufrimiento por su ausencia. Esta cifra es comparable al número total de desaparecidos en todos los países del Cono Sur americano durante los años setenta y ochenta.

Una desaparición nunca debe ser considerada simplemente un asunto del pasado. En los últimos años, gracias a los esfuerzos realizados por distintas organizaciones, cientos de personas desaparecidas en los años ochenta han sido halladas vivas y reunificadas con sus familias. Desde la perspectiva de las familias, todos los desaparecidos lo siguen siendo hasta que se esclarezca su paradero. Cualquiera que sea el nombre y el paradero de cada una de estas personas ausentes, sus familiares luchan a diario por defender el derecho a saber sobre su suerte y su paradero. La incertidumbre y la esperanza de que sigan con vida a pesar de los años, impide a las familias afrontar el duelo de la pérdida y empezar a cerrar sus heridas. A las dificultades administrativas, legales y económicas que tienen ante sí las familias de estas personas, y a sus múltiples afectaciones físicas, emocionales y psicosociales, hay que sumar el miedo a que la esperanza de encontrar e identificar a los desaparecidos muera con ellos.

En vísperas de la elección del sexto gobierno nacional desde la firma de los Acuerdos de Paz, todavía está pendiente el cumplimiento de las obligaciones del Estado de Guatemala con las víctimas de la desaparición bajo el derecho internacional. Urge la creación de los mecanismos estatales necesarios para la búsqueda de las personas desaparecidas, la identificación de los fallecidos, la recuperación y restitución de sus cuerpos a las familias, y la creación de registros con la información necesaria para facilitar estos procesos.

El Día Internacional de los Desaparecidos, que se celebra cada 30 de agosto, es una ocasión más para llamar a la creación de una comisión de búsqueda, como lo establece la Iniciativa de Ley 35-90, presentada ante el Congreso hace nueve años. Un organismo así, reforzado con el mandato y los recursos adecuados, podría contribuir al cumplimiento de la obligación del Estado en materia de búsqueda de desaparecidos y en la atención a las múltiples necesidades de sus familias. Solo respondiendo con eficacia se podrá dignificar a miles de familias de personas desaparecidas en el país.

*Jefe de la misión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Guatemal

Activistas piden esclarecer casos de desaparición forzada

 Activistas de derechos humanos recorrieron ayer el Centro Histórico capitalino en la Marcha por la memoria, con la cual solicitaron esclarecer los 45 mil casos de desaparición forzada y más de 250 mil muertes durante el conflicto armado interno.

Activistas recuerdan a 45 mil personas desaparecidas durante la guerra interna, así como a más de 250 mil muertos.
 

La caminata salió del parque de Jocotenango, zona 2, hacia la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional de la Cultura, donde fue colocado un altar con flores, con las cuales escribieron “Florecerá Guatemala”.

Carlos Hernández, miembro de la organización Hijos e hijas por la identidad y la justicia contra el olvido y el silencio (Hijos), dijo que la caminata tomó también la consigna de pedir que se continúe con los procesos legales contra militares responsables de delitos de lesa humanidad.

“Estamos en las calles celebrando a héroes y mártires. El Ejército está en sus cuarteles celebrando el día de los genocidas”, expresó Hernández.

La caminata se ha desarrollado durante los últimos 15 años, y busca recuperar espacios públicos para ciudadanos y evitar que el desfile militar por el Día del Ejército, conmemorado ayer, se realice en las calles, lo cual se dejó de hacer desde el 2008.

Prensa Libre
POR JERSON RAMOS

Detienen a militares por delitos vinculados al conflicto armado interno

Fuerzas de seguridad capturaron a dos militares retirados, sindicados de desaparición forzada y delitos contra los deberes de la humanidad, por hechos cometidos entre 1982 y 1983 en el destacamento de Sepur Zarco, ubicado en El Estor, Izabal.

 Víctimas dieron su testimonio en septiembre de 2012. (Foto Prensa Libre: Archivo)
 

CIUDAD DE GUATEMALA – En un allanamiento la zona 6 capitalina se detuvo a Esteelmer Francisco Reyes Girón, sindicado de asesinato y delitos contra los deberes de la humanidad.

Reyes Girón era oficial del Ejército y comandante del destacamento. Según investigaciones, bajo su mando se capturo y ejecutó a una madre y sus tres hijas.

El otro allanamiento tuvo lugar en Panzós, Alta Verapaz, donde se detuvo a Heriberto Valdez Asij por el delito de desaparición forzada, por hechos ocurridos en Sepur Zarco.

Valdez Asij participó como comisionado militar en un operativo realizado el 25 de agosto de 1982, donde capturaron y desaparecieron a 18 personas.

Entre 1982 y 1983, 15 mujeres fueron víctimas de servidumbre en el destacamento de Sepur Zarco, también sufrieron violencia sexual. Ellas ya declararon en anticipo de prueba.

En la actualidad mediante exhumaciones se logró la recuperación de la osamenta de una mujer y dos vestimentas de niñas.

Los ahora capturados deberán declarar ante el Juzgado de Primera Instancia de Mayor Riesgo B.

El conflicto armado interno

Guatemala vivió una guerra civil entre 1960 y 1996. El informe de la Memoria Histórica, elaborado por Naciones Unidas, detalló que unas 245 mil personas murieron o desaparecieron en ese período.

En mayo pasado, el Congreso emitió un Punto Resolutivo en el que negaba que hubo genocidio en Guatemala, este fue propuesto por el diputado Luis Fernando Pérez, amigo del expresidente Efraín Ríos Montt, quien fue condenado en mayo de 2013 a 80 años de prisión por genocidio y delitos contra los deberes de humanidad por la muerte de 1 mil 771 indígenas ixiles a manos de soldados del Ejército guatemalteco durante su gestión como presidente de facto entre 1982 y 1983.

 

POR PRENSA LIBRE.COM / GUATEMALA

http://www.prensalibre.com/noticias/justicia/conflicto_armado_interno-militares_detenidos-sepur_zarco-izabal_0_1157284314.html